Heridas

Las agujas del tiempo se clavan en mi cerebro,

ya he quemado las naves hace mucho…

el momento de la rendición ha llegado y ha pasado,

quiero sentarme aquí a descansar,

aislada del mundo, aislada de todo

hasta de mi misma, veré el sol ponerse en el horizonte,

veré el mar en calma después de la tempestad,

hoy no quiero caminar…,ya no,

recostada sobre todas mis heridas

cierro los ojos y sonrío.

 

El Gato

El gato camina despacio sobre el suelo encerado,

vuelve la cabeza y maúlla mostrando su boca arisca y desnuda,

tiene las orejas puntiagudas y el rabo largo y afilado,

el gato guarda distancia mientras reta con la mirada,

alargo la mano para poder acariciar su lomo negro azulado,

pero el se escabulle y grita levanta la pata y se aísla,

el gato no tiene nombre, ni edad, ni sentimiento,

es audaz, imprevisible y a veces también baila,

quiero querer a ese gato peleón y esquivo,

el se acurruca entre sedosos cojines mullidos,

cierra los ojos y duerme arrullado por la rítmica música,

yo lo contemplo pensando todavía si debo quererlo.

 

 

Fiebre

Corazón, me he dado cuenta, de lo mucho que te quiero,

del sentido de las cosas, de palabras, de momentos,

he sentido la soledad llenar de frío los portales de mis sueños,

mis manos, mis ojos ávidos, mis suspiros y mis miedos,

todo tiene un sentido desde tu alma hasta mis versos,

has entrado en lugares donde creí que no había dueño,

te instalaste en mi noche y en todos mis silencios,

ahora que te has marchado me sobra el aire y los lamentos,

siento la fiebre corroerme el cuerpo, los sentidos y la mente,

sino regresas pronto, caminare las mismas calles, bajo los mismos cielos,

pero ya no seré mas que una sombra sin destino, ni trayecto,

corazón, me he dado cuenta, de lo mucho que te quiero.

 

May Thay

May Thay tiene los ojos negros y un lunar en la mejilla,

dedos de pianista y la mirada tierna,

camina con paso sinuoso, elegante y coqueto,

May thay es una mujer silenciosa que guarda un secreto,

tiene en el corazón una losa que sepulta sus sueños,

cuando le cojo las manos siento su frío traspasar mi cuerpo,

May Thay solo me mira y suspira y yo la abrazo con fuerza

queriendo ahuyentar el dolor de sus huesos.

May Thay sonríe entonces me besa muy tierno

y nuestros latidos se funden en una sintonia de versos.

La dama blanca

Tétricas imágenes atraviesan mis retinas,

me duelen los parpados de mirar tan fijamente,

cuanto dolor, cuanta miseria viviendo escondida,

las aceras se llenan de personas sin vida,

de caminantes oscuros de almas perdidas,

veo a través de las fachadas que sutilmente me visitan,

todo es cartón piedra, todo es mentira,

personas caóticas viviendo con prisa,

ya no quiero verlo, respirar ese aire

caminar esas calles, aterrizar en esas vidas,

quiero cerrar los ojos y ver la verdad

la dama blanca que pasea a través de las retinas,

la dama blanca de los sueños,

que espía las almas anestesiadas y dormidas.

 

Sunset time.

Estabas ahí sentada, mirando la puesta de sol

no hacías nada, no intentabas retenerme,

solo te quedaste en la playa sola, mirando

el color naranja sobre el  cielo inmenso.

Un día regresare y posare mis labios sobre todas tus miradas,

sobre todos tus silencios, te abrazare y sentirás mi corazón

mudo, arrodillado postrado latiendo por ti,

como ayer, como antes, como siempre.

 

Sincronización

Sálvate ahora que aun estas a tiempo,

sálvate de la ira, sálvate del tormento,

de la noche, de la vida, del odio, del silencio,

yo sigo buscando el norte, el cielo, la paz,

tus ojos, tu tacto, tu cuerpo,

mi mente y tu mente, tu odio y mi infierno,

no podemos estar juntos, nos herimos, nos retamos,

nos bebemos la vida a sorbos del aire envenenado de los besos,

arráncame la piel, arráncame el deseo, arráncame el dolor,

de este dolor eterno, me muero sino me mata este amor veneno,

me mata el sentimiento sino te tengo dentro, de la mente y del cuerpo,

sálvate de este amor emponzoñado que nos está consumiendo,

yo ya me he quedado volando sobre tu cerebro,

no me iré de tus venas, de tu sangre, de tus sesos,

aunque ya no este en este cuerpo frío, bajo esta losa

en este oscuro cementerio de tus besos,

las flores se han marchitado en las tumbas sin dueño,

sálvate de morir en la falsa sincronía de mis besos congelados

sobre el cristal de tu féretro.